
Las características químicas de los quesos serán las que a continuación se relacionan:
Grasa: Mínimo 45% sobre E.S.
Proteína: Mínimo 35% sobre E.S.
Estrato Seco: Mínimo 30%
pH: Entre 4.1 y 5
Sus características sensoriales son:
La consistencia de la pasta, dependiendo de su maduración es más o menos blanda, si es fresco se puede untar, a medida que su maduración es más notoria deja de poder untarse, siendo una de sus características más notables la imposibilidad de realizar un corte limpio, ya que se desmenuza con gran facilidad.
Su color puede ser blanco con tendencia al amarillento, dependiendo de su grado de maduración, o bien rojo anaranjado si se le añade pimentón.
El sabor de los quesos es ligeramente ácido, poco o nada salado, cremoso y bastante seco, en los quesos rojos este sabor se acentúa en fuerto y picante.
Resulta pastoso y astringente a su paso por la garganta ("Pitu" término coloquial asturiano con el que se conoce a la faringe), dando fiel cumplimiento a su denominación.
Su aroma es suave, característico y aumenta con la maduración.